
Provincia busca regularizar obras hidráulicas no autorizadas en la Cuenca del Salado
El Gobierno bonaerense puso en marcha un programa especial para regularizar obras hidráulicas construidas sin los permisos correspondientes en la Cuenca del Río Salado, pero que actualmente se encuentran en funcionamiento y cumplen un rol en el manejo de los excedentes hídricos. La primera etapa alcanzará a los Comités de Cuenca de las subregiones A2, A3 y B3.
La medida fue dispuesta por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos en el marco del Código de Aguas de la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de ordenar una problemática de larga data, especialmente en zonas rurales del noroeste bonaerense.

El programa está orientado principalmente a obras de drenaje secundarias y terciarias que fueron ejecutadas por municipios y productores para complementar la red de drenaje superficial existente. Muchas de esas intervenciones no cuentan con las autorizaciones exigidas por la normativa vigente, lo que genera dificultades para su gestión, mantenimiento y eventual adecuación.
Según los fundamentos de la resolución, el noroeste provincial presenta características topográficas particulares, con zonas llanas y una red de drenaje natural limitada. Por ese motivo, a lo largo de los años se desarrolló una red artificial para conducir excedentes de agua, con obras principales ejecutadas por el Estado provincial y conducciones secundarias o terciarias realizadas, en muchos casos, por municipios o productores.
En ese esquema también cumplen un papel importante los caminos rurales, ya que en sectores bajos pueden actuar como receptores de excedentes pluviales. Además, existen trazas que atraviesan zonas anegables, donde se requieren terraplenes y obras de cruce para garantizar el escurrimiento del agua.

Tres etapas para avanzar con la regularización
El procedimiento previsto por la Provincia tendrá tres fases. En primer lugar, el municipio deberá presentar una nota ante el Comité de Cuenca correspondiente, que deberá emitir una no objeción para que la obra pueda incorporarse al programa.
Luego, se deberá presentar la documentación requerida ante la Autoridad del Agua, organismo que analizará cada caso y, cuando corresponda, emitirá un certificado de incorporación al programa.

La tercera etapa estará destinada al análisis técnico y a la aprobación de la documentación necesaria para completar la regularización. El esquema contempla tanto obras que puedan ser aprobadas sin modificaciones como aquellas que requieran adecuaciones.
En los casos en que sea necesario realizar obras complementarias o de adecuación, las mismas estarán a cargo del municipio solicitante. La resolución también habilita a los municipios a impulsar la conformación de consorcios mixtos de usuarios de aguas públicas, integrados por el gobierno local y los beneficiarios directos de las obras.

Suspensión de procesos de clandestinidad
La nueva normativa también contempla la situación de aquellas obras que ya hayan sido denunciadas como no autorizadas. Mientras se encuentre en trámite su regularización dentro del nuevo programa, quedará suspendido el procedimiento de declaración de clandestinidad.
Una vez aprobadas, la operación y el mantenimiento de las obras quedarán a cargo del municipio que haya solicitado su incorporación, que deberá presentar un programa con las acciones previstas para sostenerlas en funcionamiento.

Desde la Provincia señalaron que el objetivo es poner en valor obras existentes que, con modificaciones menores, puedan seguir aportando al funcionamiento del sistema hídrico local, evitando que intervenciones útiles para el drenaje permanezcan en una situación irregular.
Alcance regional
El programa comenzará en las subregiones A2, A3 y B3 de la Cuenca del Río Salado, aunque la resolución prevé que el esquema pueda replicarse posteriormente en toda la cuenca y en otras cuencas hidrográficas bonaerenses.
La subregión A2 incluye a distritos como Junín, Lincoln, Florentino Ameghino, General Viamonte, General Villegas, Carlos Tejedor, 9 de Julio y Bragado. La A3 abarca a Carlos Casares, 9 de Julio, Trenque Lauquen, Daireaux, Pehuajó, Bragado y Lincoln. En tanto, la B3 comprende municipios como Roque Pérez, Olavarría, Bolívar, Hipólito Yrigoyen, Carlos Casares, 9 de Julio, 25 de Mayo, Bragado, Saladillo, General Alvear, Las Flores y Tapalqué.
La iniciativa se vincula además con la reactivación de los Comités de Cuenca, considerados por la Provincia como espacios centrales para coordinar acciones entre organismos públicos, municipios y usuarios del agua, especialmente frente a los desafíos que plantean los excesos hídricos en distintas regiones bonaerenses.





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