
Las finanzas de Leandro N. Alem bajo presión por la caída de ingresos y una deuda de $600 millones
La secretaria de Hacienda del municipio advirtió que el estancamiento de la coparticipación, el aumento de los costos y la falta de pago de la tasa de Red Vial por parte de grandes productores complican el sostenimiento de los servicios.
El Municipio de Leandro N. Alem atraviesa un escenario de fuerte presión sobre sus cuentas, marcado por el estancamiento de los ingresos por coparticipación y el aumento de los costos para sostener los servicios públicos. A ese panorama se suma una deuda cercana a los 600 millones de pesos que mantiene un grupo de grandes productores rurales por la tasa de Red Vial, según explicó la secretaria de Hacienda, Bertina Sarmiento.

La funcionaria sostuvo que la situación no es exclusiva del distrito y atribuyó las dificultades a las políticas económicas nacionales que, según indicó, redujeron la recaudación de impuestos coparticipables por la caída de la actividad económica y del consumo. «La contrapartida del éxito que muestra el Gobierno nacional es el déficit que afrontan las provincias y los municipios. Ese costo lo están pagando los gobiernos locales», afirmó Sarmiento. Como ejemplo, la secretaria de Hacienda señaló que el Municipio recibió durante junio de este año el mismo monto nominal de coparticipación que había percibido en diciembre de 2025. «Durante seis meses no hubo ningún incremento nominal ni real. Tenemos que afrontar todas las obligaciones municipales con el mismo dinero, mientras todos los costos siguen aumentando», explicó.

Sarmiento recordó que entre el 70 y el 80 por ciento de los ingresos de municipios del interior bonaerense provienen de la coparticipación, por lo que cualquier estancamiento repercute directamente sobre la capacidad de financiar servicios esenciales. Entre los incrementos de costos mencionó el del gasoil, que pasó de 1.288 a 2.307 pesos por litro en un año, un insumo utilizado para el mantenimiento de caminos rurales, los servicios públicos y el funcionamiento de las ambulancias. También señaló un aumento cercano al 50 por ciento en las tarifas de gas que afronta el municipio para sostener el Hospital Municipal, las unidades sanitarias, hogares y otras dependencias.

Otro de los ejes planteados por Sarmiento fue la deuda acumulada por un grupo de grandes contribuyentes rurales que, desde principios de 2024, dejó de abonar la tasa destinada al mantenimiento de la Red Vial tras judicializar su aplicación. La funcionaria recordó que la actualización trimestral de esa tasa había sido aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante y respondió al incremento permanente del costo del combustible. «Hoy no estamos cobrando una de las tasas más importantes que tiene el municipio», señaló Sarmiento al referirse a la deuda acumulada, que ronda los 600 millones de pesos. Según explicó, esos recursos deberían destinarse al mantenimiento de los caminos rurales y a la prestación de servicios para toda la Villarruel sobre Milei: “Me preocupa que replique insensateces”, por lo que su ausencia limita la capacidad de inversión del Estado local. «Los insumos hospitalarios son inelásticos; no podemos dejar de comprarlos.

La decisión del Ejecutivo es sostener todos los servicios que tanto costó construir durante estos años», sostuvo la funcionaria. En ese contexto, el Hospital Municipal, los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), el Centro Integrador Comunitario (CIC), las unidades sanitarias y los servicios urbanos funcionan mediante una administración permanente de los recursos disponibles.
Pese a las restricciones presupuestarias, la funcionaria confirmó que el Ejecutivo alcanzó un acuerdo con ATE y el Sindicato de Trabajadores Municipales para otorgar un aumento del 14 por ciento sobre el salario básico inicial. El incremento se abonará en dos tramos: un 7 por ciento con los haberes de julio y otro 7 por ciento que se adelantará en agosto para incorporarse al básico en septiembre. «Detrás de cada salario municipal hay una familia y detrás de cada servicio hay un vecino que lo necesita», expresó. Los salarios municipales y los pagos a proveedores se vuelcan al comercio local, por lo que, según la secretaria de Hacienda, el deterioro de las cuentas públicas también repercute sobre la actividad económica del distrito. «Cuando se ven afectadas las finanzas del municipio, también se ve afectada toda la economía local», concluyó.
La preocupación es compartida por municipios de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, más allá del signo político de cada administración, ya que todos enfrentan una caída de recursos nacionales, mayores costos para sostener los servicios y crecientes dificultades para equilibrar sus cuentas.




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